Cuando nos desbordamos emocionalmente en una situación de estrés elevado, nuestro cuerpo entra en modo “huye o lucha”. En esta situación nos sentimos incapaces de pensar, de comunicarnos o de resolver problemas. Es como si una ola llena de emociones se nos echara encima, sin poder hacer nada a tiempo.
Artículos, Salud mental y conducta