Al igual que el resto del cuerpo, la vagina envejece. Al acercarse la menopausia , sus partes no se ven ni funcionan igual que en la juventud. La sequedad, la flacidez y la falta de lubricación son problemas comunes en esta etapa de la vida. Estos cambios son naturales, aunque sus efectos en los hábitos de baño y la vida sexual pueden ser desagradables.