Cada vez son más los estudios que nos muestran el papel del ejercicio físico, no solo como protector de la salud, sino como protector frente al deterioro cognitivo. El papel del ejercicio en la mejora de la salud y la calidad de vida ha sido ampliamente estudiado y demostrado en la evidencia científica. Sin embargo, en ocasiones nos encontramos con casos llamativos que nos muestran cómo el ejercicio no sólo entrena el cuerpo, sino que también entrena el cerebro.Harriette Thompson, ha sido la persona de mayor edad en completar la maratón de San Diego con 92 años, su actividad física a través del ejercicio y su profesión como pianista le permitió tener un cerebro ágil y protegido ante el deterioro cognitivo. Otro caso llamativo es el de Johanna Quaasque con 90 años muestra su flexibilidad y fuerza en el desempeño de habilidades gimnásticas, aunque lo que más destaca es su agudeza mental. En la actualidad nos enfrentamos a dos enfermedades neurodegenerativas con un elevado impacto en las funciones cognitivas,la demencia y el alzheimer, en ambos casos aceleran los procesos de envejecimiento progresivo que afectan a situaciones de la vida cotidiana.
El ejercicio entrena el cerebro