Aunque es más común a medida que las personas envejecen, la prevención en la juventud y la adultez temprana es clave para reducir los riesgos a futuro: ¿podemos hacer algo para reducir nuestro riesgo de padecer esta enfermedad?
Conocer los factores de riesgo de la demencia desde jóvenes es el primer paso para combatirla