¿Alguna vez ha sufrido de dolor de espalda? Si la respuesta es sí, es probable que haya escuchado consejos clásicos como: “Quédate en la cama”, “sofá y manta eléctrica”, “no cojas peso”, “descansa unos días”…
Pero ¿y si le dijéramos que el reposo absoluto no es la mejor opción? De hecho, quedarse inmóvil podría estar empeorando su situación. Veamos por qué.