Sigo convencido de que hay que beber más de cero litros y menos de 20 litros cada día (suponiendo que no se pierda mucha agua de alguna otra forma, como por ejemplo trabajando en el calor). Más allá de eso, parece razonable confiar en los millones de años de evolución que han hecho de la homeostasis hídrica un elemento central para la vida misma. Hay que darse acceso al agua. Beber cuando se tenga sed. Beber un poco más si se quiere. Pero no hay necesidad de forzarse. De todos modos, los riñones no se lo permitirán.
¿Cuánta agua debemos beber al día?